Ganado criollo, el indicado para sabanas inundables, dice experto

FUENTE: Contexto Ganadero

No hay razas malas, el problema es el desconocimiento del entorno y entonces en ocasiones se llevan animales a unas condiciones que no son las adecuadas y su producción es muy baja porque solo tratan de sobrevivir. 


Así lo planteó el médico veterinario zootecnista Carlos Andrés Rodríguez, de la granja Campoalegre, en una charla organizada por criollistas convencidos, quien indicó que de acuerdo a cada paisaje así mismo es el aforo. “Hay que entender cuál es la dinámica natural para tener aforos que sean reales”.

El profesional se refirió al caso concreto de la sabana inundable que corresponde a parte de Arauca y parte de Casanare, donde ocho meses al año está inundado aunque la precipitación no es tan alta pero sus suelos son aluviales. 

Igualmente se tienen cuatro meses al año en los cuales hay un verano fuerte, con degradación de pasturas, pérdida de nutrientes y grandes sequías donde los animales pierden peso y hasta se mueren.

Por eso, dijo, se deben tener un tipo de animales especiales para estas condiciones y en tal sentido, allí se trabaja con vacas F1 de toro sanmartinero por vaca cebú lo cual ha permitido incrementar la productividad por eficiencia del ganado criollo.

El inventario del Casanare y Arauca es de cerca de 2 millones de cabezas y el ganado criollo está acelerando el proceso porque permite que aumente la fertilidad, sostuvo. 

En la Orinoquía no se requieren animales grandes porque no se logran adaptar y no pueden ser productivos ni eficientes. Se debe entender sistemáticamente el hato no individualizar y creer que porque un animal es bueno en otro lado va a ser bueno en mi finca hay que entender el todo y hacer una valoración de campo para entender si se es productivo, sostuvo Rodríguez.

Para el caso de la granja Campoalegre se hace un manejo racional para mejorar los indicadores productivos y reproductivos como es el caso de la monta estacional para que nazca en el verano; amamantamiento restringido pero con alimento y buen manejo; y, destete racional suplementado.

Además, dijo, se tiene una filosofía de selección que permite tener los animales más indicados para incrementar la productividad del hato. Entre los criterios está la reproducción, adaptación, mansedumbre, precocidad, habilidad materna, condición corporal y peso. Es así como se ha logrado tener animales que dan un ternero al año en un 65% de la población. 

De igual manera en la parte de producción el propósito es cero agrotóxicos (insecticidas, herbicidas), disminución en el uso de fertilizantes, cero hormonas, y menor insumo-dependencia.

Se maneja un sistema integral de producción ganadero y para ello hay que tener en cuenta aspectos como el clima (dónde se ubica la granja); el tipo de suelo (arcilloso, limoso, arenoso, el PH, la salinidad); la topografía; pastoreo, alimentación y nutrición; manejo y bienestar animal; administración; y, oferta y demanda. Tener una planificación es clave para ser rentable.

Todo esto con recursos domésticos (bovinos criollos) totalmente adaptados. En este caso las razas sanmartinero y romosinuano, señaló el profesional. 

Concluyó señalando el por qué utilizan las razas criollas y básicamente obedece al valor económico relativo de los caracteres productivos. “La reproducción es 20 veces más importante económicamente que el peso al destete”, afirmó.


Aliados

Enlaces de Interés